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El amor en la filosofía

El amor es uno de los sentimientos más potentes que se puedan experimentar. Es capaz de curar todos los males del ser o de atraerlos hacia él. Sin duda tarde o temprano su influencia se dejará notar en nuestros corazones, si no lo ha hecho ya, como se dejó notar en los corazones de muchos de nuestros filósofos favoritos. ¿Qué explicación habrán dado algunos de estos filósofos a uno de los grandes misterios del ser humano? 

Schopenhauer 

La visión de este filósofo sobre el amor es sin duda cruda y directa. Schopenhauer cree que el amor no es más que el instinto de reproducción disfrazado. El resultado de la atracción de los sexos que buscan perpetuar la especie. 

La sexualidad humana es guiada por la voluntad del individuo al querer vivir eternamente a través de la perpetuación de la especie. El amor o los sentimientos que se desprendan de él no influyen en la realización de actos sexuales. 

Schopenhauer

Para este autor la vida es sufrimiento porque esta rebosa de momentos amargos frente a minúsculas porciones de momentos dulces con el trágico final de la muerte. El traer vida al mundo es una traición al hijo engendrado porque condena a un ser más al sufrimiento y al dolor propios de la vida, siendo el acto sexual la herramienta de la traición. 

El autor tiene una visión misógina hacia la mujer porque la considera como la trampa que nos pone la vida para perpetuar la especie, que de joven amante seductora pasará a madre encargada de traer nuevas vidas al mundo para que sufran. Otra parte bastante criticada de esta teoría y que sigue la misma estela misógina viene a raíz de la justificación de la infidelidad masculina como parte inherente de su naturaleza, y la condena rotunda a la mujer infiel. Para el filósofo la mujer por su instinto maternal y protector tenderá a permanecer en la familia para su cuidado. 

Hannah Arendt 

Si para Schopenhauer el amor es poco más que un recurso natural para perpetuar la especie, para Arendt amar de verdad es superar los errores que cometemos al intentar amar. El ser humano suele amar de dos formas: Anhelando o recordando. 

Cuando amamos anhelando, todo empieza por el sentimiento de carencia y el deseo de rellenarlo. Este deseo nos lleva a conseguir el objeto deseado (nuestro amante) y de alguna forma nos lleva a idealizarlo. Una vez conseguido, el anhelo degenera en miedo a perderlo siendo la muerte la mayor amenaza. La única forma de liberarnos de este sentimiento de miedo es a través de encerrarnos en nosotros mismos y olvidarnos de todo lo que hay a nuestro alrededor, olvidando e ignorando el paso del tiempo y lo que es afectado por él. 

Hannah Arendt

El amor como memoria nos lleva a buscar los orígenes de todo hasta que nos topamos con el creador. Dios es el creador y como tal, el amante busca agradecer a Dios la existencia suya y la de los demás. Si la anterior forma de amar está marcada por el miedo, esta lo está por la gratitud a Dios. El amante no ama al amado por lo que es, sino que lo ama como creación de Dios. 

Para Arendt la forma de amar correctamente pasará por la reconfiguración de estas formas de amar hasta que seamos conscientes de que no solo está el amante y el amado, sino que existe también un espacio político y social al que tenemos que atender y cuidar también. Esto implica cuidarnos a nosotros mismos, a nuestro amante y a los demás.

Por Adrián Moros (@adrixtercio)

Adrian Moros
About Adrian Moros (58 Articles)
Estudiante de filosofía y eterno aprendiz de mi mismo. Redactor, escritor, creador y soñador empedernido.

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