Últimas entradas

José Mújica, el hombre que conquistó nuestros corazones

A veces las grandes historias las empiezan grandes mujeres, y en este caso la inicia la mamá de Mújica, Lucía Cordado. Lucía era una italiana que emigró a Uruguay que por aquel entonces se consideraba la Suiza de Latinoamérica. Cuando Pepe Mújica tenía 7 años, su madre se quedó viuda y ella sola tuvo que sacar adelante a sus dos hijos, José y María. Para imaginar lo duro que fue la vida para una viuda pobre, con niños pequeños a su cargo y viviendo en un barrio humilde a las afueras de Montevideo, Mújica en una entrevista concertada con la agencia AFP dijo “Soy hijo de una doña muy dura, muy fuerte. Figura femenina que agarraba una bolsa de 50 kilos de portland (cemento) y se la ponía abajo del brazo”.

Sus inicios políticos

Ya en la adolescencia, Mújica estudió en el Liceo Bauzá, le encantaba especialmente la historia, la literatura y la física. Sorprende también el amor al ciclismo que procesaba. De los 12 a los 16 años pedaleó por todo Uruguay, y consiguió incluso competir en la máxima categoría que tuvo que abandonar por una lesión en la rodilla. Su andadura política inicia mientras estudiaba en el Liceo. Asistía a conferencias políticas y militó en un sindicato anarquista de estudiantes.

Liceo Bauzá donde estudió Mújica

La etapa como guerrillero Tupamaro que empezó en 1966, deja dos visiones con respecto al conflicto. Por un lado tenemos a aquellos que creen que los Tupamaros fueron positivos para que Uruguay poco a poco fuera ganando una conciencia de clase que estaba muy debilitada y poder plantar cara al bipartidismo. En este sentido, en 1971 por primera vez hubo una coalición de partidos de izquierda que plantó cara al bipartidismo sacando un nada despreciable 18 por ciento de los votos. Aunque no fue suficiente, plantó un precedente para el futuro. Pero por otro lado, tenemos a aquellos que creen que la dictadura militar que inició en 1976, solo pudo haber sido posible por la cesión constante de poderes al ejército por parte de la política, para que combatieran a los Tupamaros. Fuesen positivas o negativas las acciones de los Tupamaros, lo cierto es que Mújica pasó más de 12 años en prisión estudiando entre otras muchas temáticas la filosofía.

Mújica el filósofo

En su filosofía Mújica reivindica la vida, quiere que seamos conscientes del tesoro que supone vivir. El objetivo de la vida es la felicidad, es el único objetivo que da sentido a la vida, y esta se consigue cultivando afectos como el amor o la amistad, pero también formándonos como personas con pensamiento propio. La vida se nos escapa como la arena entre los dedos y debemos de tener cuidado porque si trabajamos mucho para tener muchas cosas, se nos puede ir la vida en el camino. Mújica en una entrevista para Telesur dijo “no compras con dinero, compras con el tiempo de vida que necesitaste gastar para ganar ese dinero”. Por eso reivindica  la sobriedad, es decir, trabajar solo para tener lo justo para vivir y así liberar tiempo de vida para poder cultivar los afectos de los que hablamos antes.

Mújica podría encuadrarse dentro de la escuela humanista que defiende los valores de la tolerancia y la dignidad humana. Para Mújica el ser humano paulatinamente debe de ir superando las fronteras que tantas guerras y tanto dolor han causado e ir hacia una humanidad unificada y remando en la misma dirección. La humanidad unificada podría erradicar el hambre fácilmente y vivir de una forma sostenible. Para Mújica este sería el reto de nuestro tiempo.

Por Adrián Moros (@adrixtercio)

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: