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Sócrates, ¿Clasista y oligarca?

Sócrates hoy en día se sigue teniendo como el referente de la filosofía griega y por consiguiente algunos lo siguen llamando “el primer filósofo”. Se ha tenido durante gran parte de la historia a Sócrates tan en el centro de la filosofía griega que a los filósofos anteriores como Tales de Mileto, Anaximandro o Pitágoras entre otros, se les denomina presocráticos. Esto en buena parte se debe a que la batalla ideológica que se planteó en el S. IV y V antes de Cristo, entre sofistas y nobleza la ganaron ellos. Sócrates se caracterizaba por no escribir aquello que enseñaba, creía en la oratoria como forma de trasmitir conocimiento. Todo lo que conocemos de su vida, su pensamiento y sus ideas políticas lo obtenemos principalmente de dos de sus alumnos: Platón y Jenofonte, que coincidían bastante es sus obras describiendo al filósofo.

Autores como José Solana Dueso considera que es un error mantener en el centro de la filosofía griega a Sócrates cuando esta mas que comprobado su actividad en contra de la democracia griega y el clasismo de su pensamiento. Sócrates trasmite una filosofía que tiende a elitizar y no a unir y cohesionar.

Los escritos de madurez tanto de Platón como de Jenofonte, coinciden en señalar que Sócrates era contrario a la democracia. Solo cuando se quiso ensalzar la figura de Sócrates por parte de Platón a través su obra La apología con motivo de la condena a muerte de su maestro, esta crítica frontal se omite y se apela a lo correcto y moral que era Sócrates y que este permitía a todos que lo pudieran escuchar. Para Sócrates el poder debía estar en manos de gente preparada que poseía cierta sabiduría de forma innata (de nacimiento). En Platón encontramos esta idea a través del rey sabio o filósofo. La democracia para Sócrates sería contraria a la razón puesto que no se daría el gobierno a los sabios y preparados para la tarea ardua de gobernar. En la democracia ateniense parte de los cargos electos eran elegidos por sorteo lo cual implicaba que el cargo pudiera recaer en alguien poco cualificado para ello. Este hecho no solo era rechazado por Sócrates, sino que también era rechazado por Platón. En su teoría política, Platón carga contra el demos (el pueblo) criticando su escasa preparación filosófica. Por supuesto esta concepción de la filosofía y la política le hacía antagonista de los sofistas, que era un movimiento democratizante.

Una de las partes más importantes de la filosofía de Sócrates es la relacionada con el conocimiento de uno mismo. Sócrates buscaba conocerse a sí mismo. El conocimiento de uno mismo era el primer acto de aprendizaje. Conocer el alma, tus límites y tus capacidades era una garantía frente a la corrupción y por tanto era algo exigible a los políticos.

El conocimiento de uno mismo era el primer paso que tenían que dar los sabios para llegar a serlo. Los gobernantes de la polis sí o sí, debían conocerse a sí mismos porque en parte de ese conocimiento y de lo que se deriva de él, se legitimaba su poder.

En el S. IV y V antes de Cristo, existió una corriente difamatoria del movimiento sofístico por parte de Platón y Aristóteles principalmente. Platón no podía soportar que la democracia ateniense hubiera condenado a muerte a Sócrates por su actividad contra la democracia. Este hecho si cabe aumentó aún más el desprecio que sentía Platón por esa forma de gobierno que empoderaba a gente que según él no eran dignos de gobernar. Si os interesa la visión de Platón con respecto al juicio de Sócrates podeis leer la Apología escrita por Platón.

Por Adrián Moros (@adrixtercio)

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